Barcelona Viajar

Guía de viaje para visitar Barcelona y hacer turismo.

Historia de Barcelona: origen, fundación y evolución histórica

Los primeros rastros de población son del neolítico por los yacimientos de la zona del Raval (5500 a.C.). Los layetanos (pueblo íbero), han destacado como unos de sus primeros pobladores. Ya en el siglo III a.C., se tiene constancia de la llegada de Roma a Barcelona. Si bien los romanos situaron su fortaleza militar por Montjuïc, poco a poco la población fue concentrándose en la actual zona de la plaza Sant Jaume (muy cerca de Las Ramblas). Ya en el siglo V pasó a manos visigodas, hasta el siglo VIII en el que llegaron los musulmanes. En el 801, los francos integraron a Barcelona en el imperio carolingio, formando parte de la marca hispánica. En ese momento es cuando aparece el condado de Barcelona (por eso hoy día a veces la gente suele llamarla la ciudad condal).

Torres venecianas de plaza España
Torres venecianas

En la edad media, Barcelona formaría parte de la Corona Catalano-Aragonesa y sería el centro político y económico. Alrededor del siglo XV, con altibajos, se iniciaría un periodo decadente. La unión dinástica con Castilla, provocaría tensiones: conflictos como la Guerra de los Segadores o el conflicto internacional de la Guerra de Secesión (tras este último, desaparecerían instituciones catalanas y se prohibiría el idioma catalán). La construcción de la ciudadela militar, hoy en día un parque donde está el zoológico de la ciudad, es una de las consecuencias.

La revolución industrial supuso un renacer para la ciudad gracias a su iniciativa. El sector textil tuvo mucha importancia en ello. El plan de la Eixample (el ensanche) de Ildefons Cerdà, cambio el aspecto de la urbe que mejoró en muchos aspectos. En 1888 y 1929, fue sede de la Exposición Universal (si visitáis la zona de la Plaza España, veréis las Torres Venecianas o la Fuente Mágica de Montjüic, fruto de la Exposición Universal de 1929).

Fachada de la Pedrera
Fachada de la Pedrera

En esta parte de la historia, a finales del siglo XIX y principios del XX, es cuando va a cobrar importancia el estilo arquitectónico modernista. La ciudad cambia y también sus casas con un nuevo aspecto. La burguesía encargará trabajos a artistas como Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch). Son de esta época algunas creaciones como el Parc Güell, la Pedrera (Casa Milà), la Casa Batlló, el recinto modernista del Hospital de Sant Pau o la Sagrada Familia.

Ya en el siglo XX, la ciudad se vería envuelta por la Guerra Civil Española con la que, el general Franco, iniciaría una dictadura que acabó con la II República Española. Tras la muerte del dictador fue cambiando la coyuntura política, económica y social. La ciudad, como el resto del estado, se aprovecharía del impulso económico (en 1989, España formó parte de la Unión Europea). Tal vez, uno de los símbolos más importante de la capacidad para venirse arriba de la ciudad, fue la celebración de los juegos olímpicos de la ciudad en 1992 (podéis ver en vuestra visita a Montjuïc la zona del Anillo Olímpico, donde está el Estadio Lluís Companys o el Palacio Sant Jordi).